Esta acción fue muy criticada, ya que la instrucción de las autoridades sigue siendo permanecer en casa, y respetar la sana distancia.
Pero si bien es cierto que la gente debe evitar este tipo aglomeraciones, también es cierto que cientos de personas se enfrentar a esto todos los días, y no por gusto sino por l situación que viven a diario en el transporte público.
Ya que, lejos de la estrategia fallida de recudir los horarios del transporte, hasta el momento las autoridades no han anunciado una estrategia efectiva para evitar el hacinamiento tanto en las rutas urbanas como en el Metro y el Ecovía.
Por lo que, la gente que se dirige a sus trabajos o alguna actividad esencial tiene que padecer este amontonamiento, arriesgándose a una posible infección en un claro foco de contagio que el Estado parece no ver. O prefiere ignorar